¿QUÉ ES UNA PLAGA?
La Organización Mundial de la Salud define plaga como aquellas especies implicadas en la transferencia de enfermedades infecciosas para el hombre y en el daño o deterioro del hábitat y del bienestar urbano, cuando su existencia es continua y está por encima de niveles normales.
Muchos organismos no son perjudiciales por sí mismos sino por su potencial como vectores o propagadores de enfermedades. Además de los parásitos vivos, resultan dañinos: pelos de roedores, excrementos o insectos muertos, que pueden contaminar mercancías y productos.
En realidad no existe una especie que por sí misma pueda definirse como plaga, son las circunstancias y el número de animales lo que puede hacer que ciertas especies se conviertan en plaga. De alguna manera somos los humanos quienes podemos crear condiciones favorables para su reproducción y supervivencia. Entre estas condiciones se cuentan: vertederos, aguas estancadas, bodegas con cajas (como refugio y para tener crías), alimentos disponibles, falta de higiene y condiciones de temperatura y humedad (a veces fuera de control del hombre y asociadas a la estacionalidad y clima del lugar).
¿QUÉ ES UNA DESINFECCIÓN?
Tiene por objeto la eliminación de los diversos microorganismos patógenos que pueden afectar la salud humana.
Como medida preventiva en este punto se deben emplear productos de amplio espectro de actuación contra: virus (Hepatitis), bacilos (Koch tuberculosis), bacterias Grahm positivas o negativas, Salmonellas, esporas hongos, gérmenes aerobios, anaerobios, micrococos, estafilococos, etc.
Además de los tratamientos generales de desinfección, hay que tener en cuenta circunstancias específicas del local y su utilización en:
- Zonas de preparación y consumo de alimentos para combatir los gérmenes propios (por ejemplo, salmonella)
- Lugares de alto nivel de humedad como baños, saunas, etc. por la fácil proliferación de colonias de hongos, el desinfectante debe de tener una cualidad añadida-fungicida.
- Lugares de concentración humana
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